Diverbo: More than Pueblo Inglés

Juego de tronos: Sexo, violencia y gente guapa

¿Te gusta Juego de Tronos? Comparamos la versión televisiva y la novela… ¡esperamos tus comentarios!

Por Cristina Reglero

Qué le vamos a hacer: soy carne de serie o, como diríamos en inglés, “I get easily hooked on TV series”. Y como era de esperar, Juego de Tronos no iba a ser la excepción.

Juego de TronosCon las dos temporadas y los tres primeros libros de los siete en mi haber tengo ya material suficiente de Juego de Tronos como para hacer un breve repaso sobre las diferencias más curiosas entre las novelas y la adaptación a la pequeña pantalla; diferencias que sin duda contribuyen al innegable éxito de la versión televisiva de Juego de Tronos.

Juego de tronos: entre la serie y la novela

1. Nos gustan más mayores. Los personajes de la serie son significativamente mayores -en cuanto a edad- que los de  los libros.

En un lugar imaginario y una época sin determinar, si tuviésemos que situar el argumento de Juego de Tronos en un período histórico sería seguramente en la Edad Media. De ahí que no deje de tener sentido encontrarnos con reyes, hijos de reyes –o aspirantes a reyes- de 15 (Robb Stark), 13 (Jeoffrey Lannister, Daenerys, Samsa Stark) y hasta 4 años (Rickon Stark). Hasta ahí todo bien; parece que sobre el papel todo vale pero, por ejemplo,…

¿Qué le pasaría por la cabeza a un admirador de la khaleesi Daenerys al darse cuenta de que el objeto de su admiración tiene solo trece años?

¿No rechazamos automáticamente la idea de que un Jeoffrey Baratheon pueda ser tan malvado con apenas doce años?

En consecuencia, los personajes en la serie, principalmente los más jóvenes, son en apariencia al menos dos ó tres años mayores que los que nos encontramos en los libros; algo que sin duda favorece que una serie demasiado sensual y violenta para dirigirse a un público adolescente sea recibida con los brazos abiertos por una audiencia algo más adulta.

2. Los personajes del libro han pasado por “chapa y pintura” para la serie, y la calvicie no va con ellos.

No hay duda de que belleza vende. Y los creadores de la serie han optado por un casting de personajes con cara de “modernos” que ni por asomo te imaginas sosteniendo una espada en mitad de un campo de batalla (lo primero que me viene a la cabeza es el corte de pelo “Mercado Fuencarral” del súoer guapo Jaime Lannister). Y se lo han pensado dos veces antes de mostrarnos a una Ygritte de dientes rotos y torcidos.  Han sido bastante más benévolos que J.M.Martin, que nos describió una Brienne aún más masculina de la que vemos en la serie.

Los personajes de la serie son también mucho más respetuosos con las cabelleras del personal. A diferencia de en el libro, la hermosa Daenerys no pierde uno solo de sus rubios cabellos al “dar a luz” a sus dragones en el fuego. Y si hablamos de pérdidas, la más de media nariz que le cuesta a Tyrion Lannister aquella encarnizada batalla naval no le supone en la serie más que un-incluso-carismático-rasguño.

Si barnizamos con estas pequeñas licencias un argumento cargado de traiciones, dragones, sexo y violencia no es de extrañar que muchos de nosotros estemos enganchados y no podemos más que decir: “¡por favor, que llegue pronto abril!”

Si te ha gustado, visita también: The Language of Game of Thrones: new words and aphorisms

No comments yet... Be the first to leave a reply!

Leave a Reply